Cambia con el eneagrama: máximas y consejos para mejorar tu personalidad
Cambia con el eneagrama: máximas y consejos para mejorar tu personalidad
- EAN: 9788427120969
- ISBN: 9788427120969
- Editorial: Ediciones Mensajero, S.A. Unipersonal
- Año de la edición: 2022
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 110 X 180 mm.
- Páginas: 159
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Encantado de conocerme
¿Quién eres? ¿Qué te mueve en la vida? ¿De qué tienes miedo? ¿Por qué siempre reaccionas de la misma manera frente a la adversidad? ¿Qué necesitas realmente para encontrar el equilibrio? Debido al condicionamiento sociocultural imperante, sueles buscar la respuesta a éstas y otras preguntas centrándote en la realidad exterior. Sin embargo, cuando te obsesionas por todo aquello que no depende de ti, sueles sentirte perdido, confundido. Por eso es hora de cambiar de paradigma. Este libro puede servirte de espejo para encontrar lo que estás buscando en tu interior.
En Encantado de conocerme, Borja Vilaseca explica qué es y cómo funciona el Eneagrama, una herramienta muy eficaz para conocerte mejor. A través de este manual de instrucciones de la condición humana puedes comprender las causas y consecuencias de tu personalidad, potenciar tu inteligencia emocional y mejorar tu relación con las personas que te rodean. No en vano, para conectar con los demás primero tienes que conectar contigo mismo.
Las tendencias de comportamiento que describe el Eneagrama, basadas en nueve modelos mentales, pueden ayudarte a saber por qué eres como eres, y a descubrir la persona que puedes llegar a ser. De lo que se trata es de aprender a ser dueño de tu mente y de tus pensamientos. Más allá de la personalidad, el contacto con tu verdadera esencia te permite convertirte en la mejor versión de ti mismo.
dto.
La estructura de la nada : una raíz común en el eneagrama y el árbol de la vida
Una guía para comprender las relaciones simbólicas y espirituales del eneagrama y el árbol de la vida, así como las equivalencias entre los eneatipos y los sefirot.
El árbol de la vida es un símbolo presente en todas las culturas y una metáfora de la descendencia común de la humanidad. El eneagrama es un mapa del carácter capaz de hacer evidente a los ojos del buscador la magnitud de su máscara o personalidad. Ambos sistemas comparten una estructura en forma de tres tríadas, una simetría bilateral y otros aspectos. Pero su interrelación trasciende el mero mapa o símbolo para conducirnos a un cruce de caminos espirituales que nos sitúa en la intuición de la no dualidad.
Cuando Antoni Llorens le preguntó a Claudio Naranjo sobre la relación entre el eneagrama y el árbol de la vida, este le retó a que la investigara: el resultado es La estructura de la nada, una guía de equivalencias entre ambos sistemas con el sorprendente resultado de una total simetría entre los nueve eneatipos y los diez sefirot. Si el árbol de la vida ya fue un aspecto importante en las enseñanzas de Oscar Ichazo, Llorens nos conduce a un nuevo territorio: el de la cartografía espiritual comparada.
dto.
Envidia
La envidia es la pasión por controlar y calibrar la propia existencia comparándola con la del otro. Su objetivo no es satisfacerse, sino perpetuar un estado de infelicidad y carencia con el que las personas de este carácter tratan de llenar su vacío existencial. El envidioso idealiza tanto el amor que nada ni nadie consigue satisfacerlo, a la vez que se condena a mirar al otro con ojos eternamente demandantes. Los subtipos de la envidia son, además, los más contrastantes del eneagrama, con grandes diferencias entre los abnegados —que han aprendido a introyectar su voracidad y tragarse las lágrimas—, los odiadores —competitivos, de intensos deseos «canibalísticos»— y los melancólicos — especie de sirenas quejumbrosas con una exagerada dependencia afectiva que, a la vez, saben estimular en los demás su necesidad de sentirse protegidas.
Envidia, séptimo volumen de la obra Psicología de los eneatipos, describe al eneatipo Cuatro como un carácter propenso a las relaciones de dependencia y de abuso, con tendencias autolesivas e incluso de enfermedad, y con una gran sensibilidad al sufrimiento ajeno que tiene la función de subrayar el propio. A la vez, los envidiosos suelen invalidar, despreciar y minusvalorar el objeto envidiado, recordándonos, no en vano, que la envidia es el «pecado de Caín».
dto.