Cuaderno de instrucción masónica II
Grado de compañero
Cuaderno de instrucción masónica II
Grado de compañero
- EAN: 9788492984763
- ISBN: 9788492984763
- Editorial: Entreacacias S.C
- Año de la edición: 1753
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 110 X 170 mm.
- Páginas: 118
(0 Comentarios)
Comenta y valora este libro
En stock. Envío inmediato.
Descripción
Documento de instrucción masónica para el Grado de Compañero del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.
¡Obra de enorme interés práctico!
Otros libros de Masonería
Las constituciones de Anderson
Las llamadas «Constituciones de Anderson» fueron publicadas en 1723 por el pastor británico James Anderson. Estas constituciones constituyen la expresión y la concreción de las reglas de organización y de funcionamiento de las logias de la francmasonería especulativa y regular, y que además habían sido las reglas de la antigua Fraternidad de las asociaciones o logias masónicas medievales. A partir de su publicación, las Constituciones de Anderson fueron las reglas básicas y esenciales, reguladoras de la francmasonería de la gran logia de Londres y de Inglaterra. Desde allí se difundieron al resto del planeta hasta la actualidad como las reglas universales de la masonería especulativa y regular. Esta publicación no tiene un mero valor histórico de recuerdo y de conmemoración, sino que hoy también tiene un importante papel hermenéutico y de reflexión, a fin de conocer en esencia la cosmovisión masónica del universo, y como una aportación para la visión y la misión de nuestra sociedad actual «postmoderna».
dto.
Influencias hebráicas en el simbolismo masónico
¿Por qué muchas logias están presididas por un candelabro de siete brazos? ¿Cuál es la razón de que los masones no pronuncien el nombre de Dios? ¿A qué obedece la preminencia del número 7 en sus rituales? A menudo se afirma con cierta suficiencia que la masonería hunde sus raíces espirituales y filosóficas en el cristianismo. No puede decirse que esa afirmación sea incorrecta, ya que la orden procede de las antiguas cofradías de arquitectos, escultores y albañiles que levantaron las catedrales de la cristiandad y, en algunos de sus grados, se muestra como depositaria de los valores y secretos de las órdenes de caballería. Sin embargo, esto no es óbice para afirmar que el tuétano de buena parte de sus ritos es inequívocamente hebraico. Elementos simbólicos como el Templo de Jerusalén o la menorá, y personajes como el rey Salomón o Hiram Abif, sobre los que se asientan las enseñanzas iniciáticas de la masonería, son de raíz judía. En este breve ensayo, publicado originalmente en 1929, el maestro masón Bernard Shillman expone el sustrato hebraico de la orden, mostrando al lector los pasajes del Tanakh y del Talmud, y las costumbres judías de las que proceden emblemas masónicos como el compás, aspectos ceremoniales como que la iniciación deba realizarse con el pie derecho descalzo o que el nombre de Dios sea considerado inefable.
AUTOR fue maestro masón. En 1929 publicó uno de los primeros trabajos que rastreaba la genealogía hebraica de los símbolos y ceremoniales masónicos. Es también autor de una de las pocas monografías que se ocupa de la historia de los judíos en Irlanda.
dto.
Sombras de Acacia
En este libro, Ilia Galán hace una selección de algunos de sus poemas, todos ellos hermanados por las referencias veladas o explícitas a la experiencia personalísima del autor en masonería y al diálogo con sus símbolos. El propio título juega con el simbolismo del sol que sugiere veladamente esa la luz que proyecta en la sombra el perfil de la acacia.
Todas las palabras del autor están calibradas poéticamente para indicar, provocar, conmover, suscitar, compartir. Son también poéticas e intencionadas, preñadas de significado, las referencias de tiempo y lugar que enmarcan como un exordio cada uno de los poemas.
Ilia Galán nos regala en estos ejercicios de poesía filosófica, personalísima, una experiencia íntima, que quizá no diga nada y parezca oscura a cierto tipo de lector postmoderno pero que habrán de gustar aquellos y a aquellas que han sentido como él algunas noches esos pálpitos de sabiduría antigua.
dto.
