El «Padre Nuestro»
El «Padre Nuestro»
- EAN: 9788494309861
- ISBN: 9788494309861
- Editorial: Asociación Prosveta Española
- Año de la edición: 1753
- Encuadernación:
- Medidas: 0 X 0 mm.
- Páginas: 0
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Descripción
«Jesús enseñó a sus discípulos una oración que todos los cristianos rezan desde entonces y que se llama el "Padre Nuestro" o, también, la oración dominical. Recogió en esta oración toda una ciencia muy antigua, que ya que existía mucho antes de que él la hubiese recibido de la tradición… Todo el universo está contenido en él. ¡Qué horizontes se abren ante vosotros!»
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La armonía
"Existe un mundo de la armonía, un mundo eterno de donde ha salido la multiplicidad infinita de formas, de colores, de sonidos, de perfumes, de sabores…
Aquel que consigue acercarse a este mundo saborea sensaciones de una tal riqueza, de una tal intensidad que ya no desea nada más. Es algo indescriptible, casi imposible de soportar. Al contacto con esta armonía, comprende cómo vive el universo, cómo vibra, cuál es su estructura, cuál es su predestinación. Os imagináis que, para descubrir los secretos de la creación, es preciso buscar, estudiar, leer. No, para conocer el universo es necesario aprender a vibrar al unísono con él, gracias a los órganos del conocimiento espiritual: el plexo solar, el centro Hara, el aura… Todo el poder del espiritualista está en su voluntad de ponerse en armonía con el cuerpo universal, de alcanzar la cima y vivir la vida cósmica."
dto.
Pensamientos cotidianos
En 1937, llegó a Francia el Maestro Omraam Mikhaél Aivanhov (19001986), filósofo y pedagogo francés de origen búlgaro. Aunque su obra aborda los múltiples aspectos de la ciencia iniciática, él precisa: «Cada cual debe trabajar en su propio desarrollo, a condición de que no lo haga únicamente para sí mismo, sino por el bien de la colectividad.
Entonces, la colectividad se convierte en una fraternidad Una es una colectividad donde reina una cohesión verdadera, porque al trabajar para sí mismo, cada individuo trabaja también conscientemente por el bien de todos»
12 Junio -¡Cuántas tierras se han convertido en desiertos a causa de la falta de agua! Pero también, ¡cuántos desiertos en los que se ha podido llevar el agua, han sido transformados en tierras fértiles! El agua, es la vida que circula. Aquél que quiere convertirse en una tierra fértil debe siempre dejar fluir el agua de la vida en él, sin ocuparse de saber qué árboles crecerán, florecerán y darán frutos, ni qué pájaros irán a cantar en esos árboles.
Alguien dirá: «Pero yo quiero saber de antemano cuál será el lugar de este árbol o de este pájaro, y sobre qué rama irá a cantar.» Si espera conocer todos estos detalles antes de decidirse a dejar fluir el agua, los siglos pasarán y ninguna hierba crecerá, ningún pájaro cantará. Dejad pues fluir el agua, veréis entonces cómo cada cosa encontrará su sitio cómo todo cantará, todo florecerá. Dejad fluir el agua significa no cesar nunca de amar. Pase lo que pase, nunca cerréis vuestro corazón, porque será entonces cuando dejaréis que el desierto se instale en vosotros. Los demás quizá no necesitan de vuestro amor, pero vosotros, tenéis necesidad de amar.
dto.
