El «Padre Nuestro»
El «Padre Nuestro»
- EAN: 9788494309861
- ISBN: 9788494309861
- Editorial: Asociación Prosveta Española
- Año de la edición: 1753
- Encuadernación:
- Medidas: 0 X 0 mm.
- Páginas: 0
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Descripción
«Jesús enseñó a sus discípulos una oración que todos los cristianos rezan desde entonces y que se llama el "Padre Nuestro" o, también, la oración dominical. Recogió en esta oración toda una ciencia muy antigua, que ya que existía mucho antes de que él la hubiese recibido de la tradición… Todo el universo está contenido en él. ¡Qué horizontes se abren ante vosotros!»
Otros libros de Aïvanhov
La vía del silencio
"¡Cuán equivocados están aquellos que creen que el silencio necesariamente se corresponde con el desierto, el vacío, la ausencia de actividad, de creación, en una palabra, con la nada! En realidad, hay silencios y silencios, y de una forma general puede decirse que existen dos tipos de silencio: el de la muerte y el de la vida superior. Precisamente, es este silencio de la vida superior que es preciso comprender y al que nos referimos. Este silencio no es una inercia sino un trabajo intenso que se realiza en el seno de una perfecta armonía. Tampoco se trata de un vacío, de una ausencia, sino de una plenitud comparable a la que experimentan aquellos seres que están unidos por un gran amor y que viven algo tan profundo que no pueden expresarlo ni mediante gestos ni mediante palabras. El silencio es una cualidad de la vida interior".
Omraam Mikhäel Aïvanhov
Indice de materias
1. Ruido y silencio
2. La realización del silencio interior
3. Dejad vuestras preocupaciones en el umbral de la puerta
4. Un ejercicio: comer en silencio
5. El silencio, una reserva de energías
6. Los habitantes del silencio
7. La armonía, condición básica para el silencio interno
8. El silencio, condición básica del pensamiento
9. Búsqueda del silencio, búsqueda del centro
10. El Verbo y la palabra
11. La palabra de un Maestro en el silencio
12. Voz del silencio, voz de Dios
13. Las revelaciones del cielo estrellado
14. La cámara del silencio.
dto.
El zodíaco, clave del hombre
"No hay que buscar en esta obra de Omraam Mikhaël Aïvanhov los elementos pertinentes a un manual de astrología. El zodíaco que nos presenta es el Libro de los libros, aquél en el que todo está escrito. Las constelaciones y los planetas son signos jeroglíficos, caracteres sagrados, cuya comprensión nos revela la creación del mundo y del hombre, su evolución común, la identidad de su estructura. Y todo ser consciente de su pertenencia universal siente la necesidad del trabajo interno a realizar para encontrar en sí mismo la plenitud del orden cósmico del cual el círculo del zodíaco es el símbolo perfecto".
Indice de materias
1. El ámbito del zodíaco ( Leer capítulo )
2. La formación del hombre y el zodíaco
3. El ciclo planetario de las horas y de los días de la semana
4. La cruz del destino
5. Los ejes Aries-Libra y Tauro-Escorpio
6. El eje Virgo-Piscis
7. El eje Leo-Acuario
8. Los triángulos de Agua y de Fuego
9. La Piedra Filosofal: el Sol, la Luna y Mercurio
10. Las 12 Tribus de Israel y los 12 Trabajos de Hércules en relación al zodíaco
dto.
Los frutos del árbol de la vida
"El Árbol sefirótico, el Árbol cabalístico de la Vida, es una imagen del universo que Dios habita e impregna con su esencia, una representación de la vida divina que circula a través de toda la creación. Ahí tenéis un sistema que os impedirá dispersaros en vuestra actividad espiritual. Si trabajáis durante años con este Árbol, si lo estudiáis, si saboreáis sus frutos, introduciréis en vosotros el equilibrio y la armonía de la vida cósmica."
dto.
Centros y cuerpos sutiles
Desde hace miles de años, los hombres se están ejercitando para multiplicar y amplificar sus sensaciones y percepciones mediante el uso de los cinco sentidos, y este juego sobre el teclado de los cinco sentidos es lo que llaman cultura y civilización.
Pues bien, eso es algo pobre. A pesar del grado de refinamiento que puedan alcanzar, los cinco sentidos siempre estarán limitados, porque sólo pertenecen al plano físico y no explorarán otra cosa que el plano físico. Mientras los seres humanos no comprendan que hay otros campos a explorar, ver, tocar, respirar, no podrán experimentar nuevas sensaciones, más amplias, más ricas, más sutiles. Cada órgano está especializado: cumple una determinada función y sólo produce sensaciones de acuerdo a su naturaleza. Para experimentar sensaciones nuevas, hay que dirigirse a otros órganos, a otros centros sutiles que también poseemos.
dto.
