La Oración Centrantey el Despertar Interior
La Oración Centrantey el Despertar Interior
- EAN: 9791399210026
- ISBN: 9791399210026
- Editorial: Editorial Nous
- Año de la edición: 2026
- Medidas: 130 X 210 mm.
- Páginas: 262
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Disponible 48/72 horas
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María , la virgen esenia
¿La virgen María era esa mujer cándida que las religiones instituídas han pintado ?
No, María era una Esenia, una iniciada de alto nivel, una terapeuta, un Maestro auténtico. ¿Qué se conoce realmente de la que la historia llama la Madre de Dios?
Gracias a su capacidad en entrar en el alma de un ser, el autor levanta un trozo de velo... Nos hace entrar dentro de la riqueza, de la belleza de su vida interior, al centro de sus experiencias, nos hace descubrir un mundo fascinante de belleza, de alegría, de extasía...
Esta mujer excepcional es una verdadera joya, una verdadera fuente que nos permite enriquecer nuestra vida.
Un libro para leer, releer y meditar...
Especialista mundial de los Esenios y él mismo Maestro Esenio, Olivier Manitara, transmite una sabiduría milenaria de este pueblo ancestral. Autor de más de cien libros y de cuadernos de estudio, su obra se compone también de centenas de conferencias espontáneas con temas de los más diversos.
Desde hace 20 años, transmite una enseñanza vivida, escasa y preciosa. Anima seminarios de formaciones intensas e imparte conferencias en Europa, África y Norteamérica. Hombre simple, auténtico, concreto, sabe reunir los dos mundos, el de la materia y el del espíritu.
Miembro de la Sociedad de «Gens de Lettres», Mensajero del «Manifiesto de la Paz» acerca de la Unesco, participa a la «Meditation Room» de la ONU.
dto.
Letanía hermética de María
La letanía lauretana o letanía de la virgen es un inestimable tesoro hermético en manos de la Iglesia Católica. Los términos utilizados son de una extraordinaria riqueza simbólica y de una precisión absoluta al pertenecer a una cábala fonética, un sistema tradicional que han utilizado los maestros de todas las épocas para velar las enseñanzas que transmiten sus tratados herméticos.
dto.
Telología mística
Fray Gabriel López, ingresó en la Orden de los Mínimos poco antes del año 1600, de la que fue Vicario Provincial de Castilla, visitador de la provincia de Andalucía y profesor de teología en varias Universidades. Como es sabido, la Orden de los Mínimos, fundada por San Francisco de Paula a mediados del siglo XV, adoptó tal nombre por considerarse los últimos de todos los feligreses y basar su regla en la práctica de la humildad. Además de los votos de pobreza, castidad y obediencia, añadieron el llamado ?cuarto voto? que consiste en la abstinencia de carne y demás productos de origen animal. Las religiosas se integran en la Segunda Orden Mínima, y los seglares forman la Tercera Orden Mínima. Fray Gabriel, que se consideraba discípulo de Juan Falconi, publicó Teología Mística en 1641. Con esta obra se sumaba a la larga y prestigiosa nómina de autores que, partiendo de la obra escrita en el siglo VI por san pseudo Dionisio Areopagita, explican la vía que conduce de la meditación a la contemplación. La meditación basada en imaginaciones y pensamientos, se torna estéril cuando ?el alma gusta mucho de la paz interior y de la quietud y descanso de las potencias sin particular consideración de imágenes?. Es entonces cuando se abre el camino a la contemplación: Para esto, el alma debe estar en actitud pasiva para que Dios le dé su gracia, pues la semejanza divina, no la puede realizar el hombre por sí mismo, sino sólo recibirla del Espíritu Santo. En el primer grado o etapa, el hombre se conforma a la voluntad divina, anonadándose y reduciéndose a la nada, con indiferencia frente a todas las cosas (vida, muerte, oficio, estado, lugar...) y así, el alma va negándose en todo para seguir la voluntad divina. El segundo grado es la desapropiación de las cosas santas, renunciando a todo interés personal en ellas, y a los consuelos y gustos espirituales, quedando el alma retirada a su más profundo fondo. Finalmente en el tercer y último estado de oración contemplativa Dios suspende tanto lo activo como lo pasivo del alma, y ésta se deja despojar sin resistencia, renunciando a su voluntad y sujetándose en todo y por todo a la de Dios. Entonces se alcanza una unión perfecta con Dios, y una transformación con Él, la cual se llama deificación no mística, por vía de arrebatamiento.
dto.