La revolución de la dialéctica
La revolución de la dialéctica
- EAN: 9788488625199
- ISBN: 9788488625199
- Editorial: Ediciones Gnosticas
- Año de la edición: 1753
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 150 X 220 mm.
- Páginas: 200
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Descripción
La "Revolución de la Dialéctica" es una obra póstuma del Maestro Samael Aun Weor, en la que nos sorprende transmitiendo la enseñanza gnóstica con un lenguaje innovador y moderno...
En la última etapa de su vida, el Maestro decía que era necesario no caer en la estereotipación; es decir, quedar petrificados en el pasado, estancados en el estudio de la enseñanza...
Con este libro, el Maestro crea una revolución en el lenguaje de su enseñanza. Las ideas son las mismas, pues la Gnosis es eterna, pero ante la necesidad de impactar la conciencia de los estudiantes, éstas son presentadas a una nueva luz y con una nueva dialéctica.
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Manual de magia práctica
En los Evangelios encontramos numerosos pasajes de ciencia mágica: ¿Acaso los hechos de Moisés no son obra de un gran Mago...? ¿y Jesús caminando sobre las aguas...? ¿y la multiplicación de los peces y los panes...? ¿y la resurrección de Lázaro...? En fin, en su progreso hacia el saber, el Mago comprende las Leyes que gobiernan el Orden Universal y al Micro-Cosmos Hombre; como un científico del Altísimo opera en el laboratorio de la Naturaleza siempre de acuerdo a la Gran Ley Divina.
En este sencillo Manual que el lector tiene en sus manos, Samael Aun Weor enseña el Secretum Secretorum del Gran Arcano y las claves elementales del Ejercicio de la Magia Práctica. La primera lección del Camino, consiste en comprender que el auténtico Mago es el Intimo que mora en secreto en la profundidades de nuestro Ser. Sólo Él tiene todos los poderes que maravillan. El silencio es la coraza del Mago; la humildad su gran virtud.
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Voluntad Cristo
La "Gran Obra", es ante todo, la creación del hombre por sí mismo, a base de trabajos conscientes y padecimientos voluntarios.
La "Gran Obra" es la conquista interior de sí mismos, de nuestra verdadera libertad en Dios.
Necesitamos con urgencia máxima, inaplazable, desintegrar todos esos "yoes" que viven en nuestro interior si es que en realidad queremos la emancipación perfecta de la Voluntad ...
La emancipación perfecta de la voluntad asegura al Sabio, el imperio absoluto sobre el Fuego, el Aire, el Agua y la Tierra.
La Esencia embutida entre el "mi mismo" es el Genio de la lámpara de Aladino, anhelando libertad ... Libre, tal Genio puede realizar prodigios.
La Esencia es "Voluntad-Consciencia", desgraciadamente, procesándose en virtud de nuestro propio condicionamiento.
Cuando la Voluntad se libera, entonces se mezcla o funciona integrándose así con la Voluntad Universal, haciéndose por esto soberana. La Voluntad individual, fusionada con la Voluntad Universal, puede realizar toda clase de prodigios ...
Samael Aun Weor
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Mi regreso al Tíbet
"Se han escrito muchos libros sobre Yoga Oriental. Yoga sig-nifica "Unión con Dios". Todos los libros que hasta la fecha se han escrito sobre Yoga Oriental resultan anticuados para la Nueva Era Acuaria que se inició el 4 de Febrero de 1962, entre las 2 y 3 de la tarde. Este libro, titulado Los Misterios del Fuego (Kundalini Yoga), es para la Nueva Era de Acuario. En este libro enseñaremos a nuestros discípulos una RELIGIÓN PRÁCTICA. Todas las religiones nos enseñan dogmas inquebrantables en los cuales debemos creer inevitablemente, aunque sus asertos no los veamos con los ojos de la carne. Nosotros, los gnósticos, somos un poco diferentes en esto. Nosotros le enseñaremos al hombre a ver, oír, tocar, palpar, to-das las cosas que hay más allá de la tumba, los misterios divi-nos, las cosas inefables, etc..." Samael Aun Weor
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Las siete palabras
Y a la hora novena Jesús clamó con gran voz, diciendo:
"Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?"
Y mientras se repartían las ropas de Jesús, echando suertes él dijo:
"Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen"
Y dirigiéndose al buen ladrón, Jesús le dijo:
"De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el Paraíso"
Y vio Jesús a su madre, que estaba junto al discípulo amado y le dijo:
"Mujer, he ahí a tu hijo"
Y dirigiéndose al discípulo, le dijo:
"He ahí tu madre"
Y sabiendo Jesús que ya estaba todo consumado, dijo, para que la escritura se cumpliese:
"Tengo sed"
Y por último, cuando Jesús hubo tomado el vinagre, le dijo:
"Padre en tus manos encomiendo mi espíritu; todo se ha consumado"
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