Los santos que nos ayudan
Los santos que nos ayudan
- EAN: 9788484602439
- ISBN: 9788484602439
- Editorial: Ediciones Temas de Hoy, S.A.
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 110 X 180 mm.
- Páginas: 328
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Eremitas
Cuando el cristianismo comenzó su expansión, no sólo prometía la inmortalidad del alma, algo que en la cultura pagana se daba ya por seguro, sino que garantizaba también la inmortalidad del cuerpo. En definitiva, la cuestión que planteaba la nueva espiritualidad era la siguiente: ¿cómo podía el ser humano llegar a ser divino (o santo) sin perder su corporeidad?
Los primeros cristianos sostenían que si Dios se había hecho hombre y había tomado carne mortal era para que los hombres pudieran llegar a ser Dios. Pero, ¿cómo lograrlo?, ¿cómo divinizarse?, ¿cómo vivir la vida en su forma plena y absoluta? Los monjes de todos los desiertos de la cristiandad —Dionisio el Areopagita, Gregorio el Sinaíta, Isaías el Anacoreta o María Egipciaca entre muchos otros— idearon una enseñanza y un método a través de los cuales el hombre podría realizar ese ideal, verlo culminado mediante el ejercicio de una práctica que aún sobrevive.
Basada en la concentración, esta técnica consiste en la repetición incesante del nombre divino, mediante un uso adecuado de la respiración y el empleo opcional de determinadas posiciones del cuerpo. Se ha llegado a comparar este método de paz e iluminación con el arte de realización espiritual oriental, dándole el nombre de yoga o zen cristianos. Eremitas trata de cómo nace esta práctica, cuál es su historia y cómo se ejecuta.
dto.
Judas, ¿traidor o iniciado?
¿Y si Judas, en lugar de ser el traidor vilipendiado y escarnecido, hubiera sido el verdadero iniciado que realmente disfrutó de los favores del Maestro, e incluso el verdadero encargado de transmitir su mensaje?
Esta hipótesis, actualizada recientemente gracias a la reaparición de un manuscrito que lleva por título
Evangelio de Judas, es sometida por Émile Gillabert a la prueba de los textos. Fundamentada en los Evangelios canónicos, recibe su confirmación gracias al Evangelio según Tomás descubierto en 1945 en Nag Hammadi.
En algunos importantes documentos, aunque no reconocidos por la Iglesia, el nombre de Judas aparece asociado al de Tomás, –que quiere decir «mellizo», «álter ego»–, y a veces también al de Dídimo, que es igualmente sinónimo de «mellizo». Este doble, incluso triple nombre, siempre se utilizaba para referirse al discípulo que Jesús amaba, el iniciado.
En estas condiciones, la rehabilitación de Judas, si es aceptada, no puede ser más que total, y el beso de Judas, en lugar de ser el de un delator, pasaría a convertirse en el testimonio de la lealtad, el valor y el Amor fraterno.
ÉMILE GILLABERT es autor de siete libros centrados en el Evangelio de Tomás y el pensamiento oriental. Su obra nos permite una nueva lectura de los Evangelios. Con una coherencia jamás desmentida, nos revela las claves de la Gnosis con el fin de permitirnos acceder a un conocimiento liberador.
dto.
La Magdalena : verdades y mentiras
Todo lo que rodea la figura de Jesús es misterioso. Pero hay un personaje, con permiso de Juan el Bautista, que llama poderosamente la atención por la escasez de datos que los evangelistas aportaron en sus textos, pese a que todos lo sitúan en algunos de los momentos más importantes de la vida de Jesús. Se trata, como quizá hayan imaginado, de María Magdalena, un personaje secundario de la trama cristiana que, de un tiempo a esta parte, ha adquirido gran importancia. ¿Quién fue realmente? ¿Por qué motivo se silenció si fue, como parece, una de sus discípulas más importantes? ¿Tuvo una relación sentimental con Jesús, como algunos han afirmado? ¿Llegó realmente a Francia tras la crucifixión de su maestro? ¿Fue la auténtica redactora de la primera versión del Cuarto Evangelio? Difícil responder a todo esto, pero el historiador Óscar Fábrega, especializado en los misterios del cristianismo, intentará responder a estas y otras cuestiones relacionadas con María Magdalena, siempre con su habitual estilo crítico y documentado.
dto.
