Respuestas a algunas preguntas actuales
Respuestas a algunas preguntas actuales
- EAN: 9788412145564
- ISBN: 9788412145564
- Editorial: Asociación Prosveta Española
- Año de la edición: 2021
- Encuadernación: Bolsillo
- Medidas: 110 X 180 mm.
- Páginas: 31
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Disponible 48/72 horas
Descripción
En 1937, llegó a Francia el Maestro Omraam Mikhaël Aïvanhov (1900-1986), filósofo y pedagogo francés de origen búlgaro. Aunque su obra aborda los múltiples aspectos de la ciencia iniciática, él precisa: "Cada quien debe trabajar en su propio desarrollo, a condición de que no lo haga únicamente para sí mismo, sino por el bien de la colectividad. Entonces la colectividad se convierte en una fraternidad. Una fraternidad es una colectividad donde reina una cohesión verdadera, porque al trabajar para sí mismo, cada individuo trabaja también conscientemente por el bien de todos".
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Destellos de luz en nuestro camino
Respuestas concisas y prácticas para responder nuestras preguntas diarias. Este primer título ofrece 294 pensamientos efectivos adaptados a nuestra vida cotidiana, para convertirse en "actor de nuestra vida cotidiana", como ha aconsejado en muchas ocasiones el autor. En este libro se hace énfasis en la necesidad de medir nuestras acciones, palabras y pensamientos, así como nuestras relaciones con los demás, el impacto del momento presente en nuestro futuro, la importancia de los esfuerzos y la relatividad de los fracasos, la significación de cada una de nuestras actividades, salud física y mental, superando el desánimo y sabiendo decir que no.
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Otros libros de Aïvanhov
Una educación que comienza antes del nacimiento
Para la mayoría de los hombres y de las mujeres que se preparan para ser padres y madres, la constitución de su hijo, su carácter, sus facultades, sus cualidades, sus defectos, dependen del azar... o de la voluntad de Dios, de quien no tienen una idea muy precisa.
Como han oído hablar de las leyes hereditarias, suponen que este hijo se parecerá físicamente y moralmente a sus padres, a sus abuelos, a un tío o a una tía. Pero no piensan que está en sus manos el favorecer o impedir este parecido, y de una forma general, contribuir al buen desarrollo de su hijo, tanto en el plano físico como en el psíquico o espiritual. Pues bien, es ahí donde se equivocan. Los padres pueden influir favorablemente sobre el hijo que va a encarnarse en su familia
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Centros y cuerpos sutiles
Desde hace miles de años, los hombres se están ejercitando para multiplicar y amplificar sus sensaciones y percepciones mediante el uso de los cinco sentidos, y este juego sobre el teclado de los cinco sentidos es lo que llaman cultura y civilización.
Pues bien, eso es algo pobre. A pesar del grado de refinamiento que puedan alcanzar, los cinco sentidos siempre estarán limitados, porque sólo pertenecen al plano físico y no explorarán otra cosa que el plano físico. Mientras los seres humanos no comprendan que hay otros campos a explorar, ver, tocar, respirar, no podrán experimentar nuevas sensaciones, más amplias, más ricas, más sutiles. Cada órgano está especializado: cumple una determinada función y sólo produce sensaciones de acuerdo a su naturaleza. Para experimentar sensaciones nuevas, hay que dirigirse a otros órganos, a otros centros sutiles que también poseemos.
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Mirada al más allá
"No hay que creer que una persona puede acceder a todas las regiones del mundo invisible porque posea cualidades mediúmnicas; no, sólo verá lo que corresponda a su estado de conciencia, a sus pensamientos, a sus deseos. La clarividencia se da a cada uno en función de su grado de evolución; el que todavía está inmerso en las regiones inferiores del plano astral, sólo se encontrará con las entidades que pueblan estas regiones; y sufrirá.
Si queréis comunicaros con las entidades celestiales, con el esplendor divino, debéis purificaros, ensanchar vuestra conciencia y trabajar para el más alto ideal: la fraternidad entre los hombres, el Reino de Dios. Entonces, vuestras emanaciones se volverán más puras, vuestras vibraciones más sutiles, y los espíritus luminosos no sólo os dejarán acceder hasta ellos, sino que incluso vendrán a visitaros, porque en vosotros encontrarán su alimento".
Indice de materias
1. Lo visible y lo invisible ( Leer capítulo )
2. La visión limitada del intelecto, la visión infinita de la intuición
3. El acceso al mundo invisible: de Iesod a Tipheret
7. clarividencia: actividad y receptividad
5. ¿Hay que consultar a los clarividentes?
6. Amad y vuestros ojos se abrirán
7. Los mensajes del Cielo
8. Luz visible y luz invisible: svetlina y videlina
9. Los grados superiores de la clarividencia
10. El ojo espiritual
11. La visión de Dios
12. El verdadero espejo mágico: el Alma universal
13. Sueño y realidad
14. El sueño, imagen de la muerte
15. Protegerse durante el sueño
16. Los viajes del alma durante el sueño
17. Refugios físicos y refugios psíquicos
18. Las fuentes de la inspiración
19. Preferir la sensación a la visión
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Los dos árboles del paraíso
«Desde hace miles de años los humanos han intentado comprender el origen del mundo, así como la aparición del mal (y su consecuencia, el sufrimiento) en este mundo. A menudo lo han presentado en forma de mitos, por lo que en los libros sagrados de todas las religiones se encuentran relatos simbólicos que hay que saber interpretar. La tradición cristiana utiliza el relato de Moisés, en el Génesis, en el que se dice que en el sexto día de la Creación, Dios hizo al hombre y a la mujer y los puso en el jardín del Edén, entre todas las especies de animales y plantas. Moisés sólo nombra dos árboles de este jardín: el Árbol de la Vida y el Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, del que Dios prohibió comer sus frutos a Adán y Eva...
«El Árbol de la Vida representa la unidad de la vida, en la que la polarización aún no se manifiesta, es decir donde no hay ni bien ni mal, una región por encima del bien y del mal. Mientras que el otro Árbol representa el mundo de la polarización, en el que es obligado conocer la alternancia de los días y de las noches, de la alegría y de la pena, etc... Estos dos árboles son pues regiones del universo, o bien estados de conciencia, y no simples vegetales. Y que Dios dijera a Adán y Eva que no comieran del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal significa que aún no debían penetrar en la región de la polarización... »
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