Tiempo de trascendencia: el ser humano como un proyecto definitivo
Tiempo de trascendencia: el ser humano como un proyecto definitivo
- EAN: 9788429314502
- ISBN: 9788429314502
- Editorial: Editorial Sal Terrae
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 120 X 200 mm.
- Páginas: 96
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Disponible 48/72 horas
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Telología mística
Fray Gabriel López, ingresó en la Orden de los Mínimos poco antes del año 1600, de la que fue Vicario Provincial de Castilla, visitador de la provincia de Andalucía y profesor de teología en varias Universidades. Como es sabido, la Orden de los Mínimos, fundada por San Francisco de Paula a mediados del siglo XV, adoptó tal nombre por considerarse los últimos de todos los feligreses y basar su regla en la práctica de la humildad. Además de los votos de pobreza, castidad y obediencia, añadieron el llamado ?cuarto voto? que consiste en la abstinencia de carne y demás productos de origen animal. Las religiosas se integran en la Segunda Orden Mínima, y los seglares forman la Tercera Orden Mínima. Fray Gabriel, que se consideraba discípulo de Juan Falconi, publicó Teología Mística en 1641. Con esta obra se sumaba a la larga y prestigiosa nómina de autores que, partiendo de la obra escrita en el siglo VI por san pseudo Dionisio Areopagita, explican la vía que conduce de la meditación a la contemplación. La meditación basada en imaginaciones y pensamientos, se torna estéril cuando ?el alma gusta mucho de la paz interior y de la quietud y descanso de las potencias sin particular consideración de imágenes?. Es entonces cuando se abre el camino a la contemplación: Para esto, el alma debe estar en actitud pasiva para que Dios le dé su gracia, pues la semejanza divina, no la puede realizar el hombre por sí mismo, sino sólo recibirla del Espíritu Santo. En el primer grado o etapa, el hombre se conforma a la voluntad divina, anonadándose y reduciéndose a la nada, con indiferencia frente a todas las cosas (vida, muerte, oficio, estado, lugar...) y así, el alma va negándose en todo para seguir la voluntad divina. El segundo grado es la desapropiación de las cosas santas, renunciando a todo interés personal en ellas, y a los consuelos y gustos espirituales, quedando el alma retirada a su más profundo fondo. Finalmente en el tercer y último estado de oración contemplativa Dios suspende tanto lo activo como lo pasivo del alma, y ésta se deja despojar sin resistencia, renunciando a su voluntad y sujetándose en todo y por todo a la de Dios. Entonces se alcanza una unión perfecta con Dios, y una transformación con Él, la cual se llama deificación no mística, por vía de arrebatamiento.
dto.
La oración interior. Antología de autores espirituales
Cuando el ser humano se entrega a la oración interior, hace intervenir al pensamiento, la imaginación, la emoción y el deseo y puede experimentar cuán necesaria es esta movilización para profundizar en las convicciones de la fe y suscitar la conversión del corazón. La oración lo conduce hacia el conocimiento del amor de Dios, a la unión con Él. Somos cuerpo y espíritu, y por lo tanto es necesario rezar con todo nuestro ser para dar a nuestra súplica todo el poder posible. La oración que se gesta en la intimidad luego sube desde las profundidades del alma y se expresa en actos y palabras vivas.
Por medio de su Palabra, Dios habla al hombre. Por medio de palabras, mentales o vocales, nuestra oración toma cuerpo. Pero lo más importante es la presencia del corazón ante Aquél a quien hablamos en la oración. "Que nuestra oración se oiga no depende de la cantidad de palabras, sino del fervor de nuestras almas." (san Juan Crisóstomo)
¿Qué es la oración interior? ¿Cuál es su esencia? ¿Cómo podemos aprender a practicarla? Estos y otros interrogantes se plantean en esta antología compilada por el padre Chariton.
En ella, se incluyen fragmentos de autores espirituales griegos y eslavos, cuya preocupación es alcanzar la oración interior continua.
dto.