Déjate de cuentos
Déjate de cuentos
- EAN: 9788408087472
- ISBN: 9788408087472
- Editorial: Editorial Planeta, S.A.
- Año de la edición: 1753
- Encuadernación: Cartoné
- Medidas: 150 X 230 mm.
- Páginas: 192
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Disponible 48/72 horas
Descripción
Déjate de cuentos
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¿Por qué no?
¿Y si la vida es aún más milagrosa de lo que imaginas? ¿Por qué no lo descubres por ti mismo?
La vida se te ofrece momento a momento. Cada día encierra la promesa de lo que está por venir y la posibilidad de hacer algo que amas, algo en lo que crees. Es una gran oportunidad para ser valiente, vivir con todo tu corazón y convertirte en quien quieras ser.
Seguro que alguien va a embarcarse en una aventura audaz, o va a aceptar un desafío, o va a llegar más lejos, subir más alto, cavar más hondo de lo que nadie creía posible.
Alguien va a cambiar las cosas para mejor.
¿Por qué no tú?
dto.
Cuentos para regalar a las personas que aman
Se le preguntó a un maestro qué es lo que habita en el interior del hombre. El sabio respondió:
-Un perro bueno y otro malo que pelean entre sí.
-¿Quién de ellos ganará? -preguntó el discípulo.
-Depende ... ¿a cuál de los dos tú alimentas más?
Cuando los grandes maestros no encontraban las palabras, ni las definiciones intelectuales para explicar las más importantes enseñanzas de la vida, recurrían
a la parábola, a la fábula, al mito o al sueño.
dto.
Cuentos para regalar a personas soñadoras
El maestro observó a cuatro monjes que discutían, obstinados, frente a una bandera que flameaba. Cada uno argumentó según su particular enfoque:
-Este paño es un objeto inanimado y es el viento quien lo hace ondear.
-La brisa carece de movimiento propio, por lo que es imposible que agite cualquier cosa.
-El flamear es sin duda una relación de causa y efecto.
-En lo esencial, no hay bandera inquieta, sólo el viento la hace flamear ...
Fue entonces cuando Huei-Neng, el patriarca fundador del budismo zen, analfabeto, al caminar frente a ellos los serenó: -Amigos, ni viento ni bandera, sólo veo vuestras mentes agitadas. Sorprendidos, los jóvenes pidieron con humildad que el maestro los aceptase como sus discípulos.
Cuando los grandes maestros no encontraban las palabras, ni las definiciones intelectuales para explicar las más importantes enseñanzas de la vida, recurrían a la parábola, a la fábula, al mito o al sueño.
dto.
