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Memorias, 1915-1965
«¿Pensáis acaso que el propio Dios se toma en serio a sí mismo? Conozco a un maestro Zen que enseña que la mejor aproximación a la meditación consiste en estar de pie, las manos sobre las caderas, y riendo a carcajadas, todas las mañanas, durante diez minutos.»
«Las personas realmente religiosas siempre se han burlado un poco de su propia religión.»
«El secreto de la vida está en saber reír y en saber respirar.»
«Siempre he sido un hombre sedentario y contemplativo, un intelectual, un brahmán, un místico, pero también una especie de epicureo no demasiado honorable. Jamás he hecho la guerra. No he explorado ninguna montaña ni ninguna selva virgen. Tampoco he hecho política. Bien mirado, en estas Memorias no evoco tanto la historia de mi vida como su misterio. Si me he decidido a escribirlas no ha sido para justificarme -ni mucho menos para "edificaros"- sino por puro placer, placer que espero sea compartido, pues, debo confesarlo, encuentro mi vida muy interesante.» -Alan Watts
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Técnica para la disolución del "yo"
En la psique de todo ser humano existe una falsa creación, representada en forma de "bestia" por todas las mitologías de la antigüedad: San Jorge y el Dragón; Perseo y la Medusa; Hércules y la Hidra de Lerna; San Miguel y Lucifer; Teseo y el Minotauro..., y tantas otras parejas antagónicas, no eran sino el símbolo de la batalla interior en pos de la eliminación del monstruo opresor , representada por una parte por nuestra esencia o alma, y por la otra, por esa bestia interior conocida en psicología esotérica con el nombre de Ego (Yo).
¿Cómo se produjo la creación del "Yo"? ¿Cuando y cómo ocurrió? ¿Cómo alcanzar la Gran Liberación?. En este libro, Samael Aun Weor responde de manera sorprendente a estas interrogantes y enseña la didáctica, que debidamente practicada, permite la eliminación del "Yo".
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Dang, dang, doko, dang: charlas sobre el zen
«Caminante no hay camino, se hace camino al andar» dice también Osho en este lúcido y estimulante libro. No obstante, si bien «no hay camino», sí existe lo que se ha dado en llamar una disciplina Zen que, según el Maestro, consta de dos etapas: la primera, el aprendizaje -o la escucha- y la segunda, la aproximación. «La escucha es un mecanismo que frena los pensamientos. Cuando ya no existe la necesidad de escuchar o de aprender, tenemos la aproximación.»
El Zen ofrece mecanismos para interrumpir el tráfico desordenado de la mente. Estos mecanismos reducen nuestra falsa identificación con una realidad impuesta por la sociedad y con los artificiales papeles que en ella desempeñamos. Así, entendiendo que no somos el personaje que creíamos ser, desenmascaramos al ego tras el cual se oculta nuestro Ser. En otras palabras, de las cenizas del ego surge el fénix de la conciencia.Dang dang doko dang es el sonido del gong, golpeado por el Maestro. Simboliza la cualidad poética del Zen, lo que no puede ser expresado. Así, dice Osho, «cuando veáis que os estáis convirtiendo en víctimas de teorías, dogmas, filosofías, decid Dang dang doko dang». El Zen es la «flor suprema de la meditación; ahora bien, si al final del camino no ha florecido el amor, entonces todo el trayecto habrá sido en vano».
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Investigaciones sobre el más allá de la muerte : tras el túnel blanco : experiencias desde el otro l
¿Se acaba todo cuando nos morimos? El asunto de la Muerte no puede por menos que ofrecer profundo interés para todo el mundo, ya que la única certidumbre absoluta en la vida del ser humano es que un día u otro ha de morir, según nos lo enseña la misma muerte al arrebatarnos de la vista los seres que nos rodean.
La evolución del ser humano después de muerto y sus diversos estados son científicamente examinados y cuidadosamente descritos en este libro por C.W. Leadbeater. También nos presenta toda una gama de fenomenología posible relacionada con la muerte, tal como espíritus, fantasmas, apariciones, visitas astrales, apariciones anunciadoras de muerte, clarividencia espiritista, materializaciones visibles, formas de ayudar a nuestros muertos y formas que tienen ellos de ayudarnos, etc.
Este libro es una guía imprescindible que resultará de gran utilidad para el investigador sobre el más allá.
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Edgar Cayce, a la luz de la luz: canalizaciones
Edgar Cayce, a la luz de la luz: canalizaciones
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MI Camino El Camino De Las Nubes Blancas
MI Camino El Camino De Las Nubes Blancas
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Afirmaciones Cientificas Para La Curacion
Afirmaciones Cientificas Para La Curacion
Mucho antes de que las afirmaciones comenzaran a ser aplicadas en campos de acción tan diversos como los hospitales, los programas de rehabilitación, el entrenamiento deportivo y el terreno comercial, Paramahansa Yogananda, el renombrado místico, comprendió y enseñó los profundos principios espiritual es que dan a esta antigua herramienta científica su extraordinaria eficacia. En esta obra él revela las leyes especiales que permiten enfocar la fuerza del pensamiento concentrado para lograr la curación física, superar obstáculos, y obtener verdadero éxito. Se ofrecen aquí instrucciones completas y una gran variedad de afirmaciones para sanar el cuerpo, cultivar la sabiduría, eliminar malos hábitos, y mucho más.
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Meditaciones Metafisicas
Tanto el novicio como el experto en la meditación pueden utilizar estos pensamientos espiritualizados para despertar la dicha, la paz y la libertad ilimitadas del alma. Incluye instrucciones preliminares sobre cómo meditar
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Diario II: el último diario
Este segundo Diario de Krishnamurti ha sido uno de sus libros más populares. Se inicia en 1973, y casi todas las anotaciones comienzan con una descripción de la naturaleza, seguida por un pasaje de su enseñanza, y revelando siempre el movimiento de su conciencia, día a día. En sus propias palabras:
«Lo escribí a modo de diario mientras viajaba... pero no lo escribí para ser publicado. En él describo lo que llamo "el proceso"; o sea mi sensación de estar fuera del mundo cotidiano, de estar completamente en paz y alejado del conflicto. Esto sólo sucede de vez en cuando y, obviamente, es imposible describírselo a alguien que no lo haya experimentado. Pero he intentado expresar en palabras el dolor y la sensación que de hecho acompañan a ese estado intensificado de conciencia. No obedece a un propósito romántico. Si uno lleva cierto tipo de vida disciplinada y tranquila, entonces libera cierta energía -eso es un hecho científico- y esto afecta a la parte no mecánica del cerebro de manera que uno penetra en otra dimensión. El organismo físico es incapaz de aguantarlo y por eso se siente el dolor. No estoy sugiriendo que todo el mundo debiera intentar llegar a esto, pero para algunas personas que han estado siguiendo mis pensamientos e ideas puede resultarles de interés saber lo que sucede en un nivel más personal.» -De una entrevista en The Guardian
Pero no todo el libro son anotaciones directas de Krishnamurti, escritas de su puño y letra, pues en 1982, cuando a la edad de ochenta y siete años quiso reanudar su diario, encontró que el acto de escribir le resultaba agotador; de ahí que decidiera aceptar la sugerencia de dictar sus percepciones a un grabador magnetofónico. Quizá por ello en estas páginas el lector se sienta muy próximo a Krishnamurti. El último pasaje, y tal vez el más bello, trata de la muerte. Es la última ocasión en que escucharemos a Krishnamurti hablándose a sí mismo. Dos años después moría en el mismo dormitorio de "la Cabaña de los Pinos".
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Diario I
Este primer Diario de Krishnamurti es un documento único dentro de su producción, pues si toda su obra anterior nace de transcripciones de pláticas y conferencias, aquí es él mismo quien escribe acerca de sus vivencias individuales más profundas.
Se trata de un texto que comienza en junio de 1961, en la ciudad de Nueva York, y que continúa con anotaciones muy precisas sobre las percepciones y los estados de conciencia de su autor. Mary Lutyens nos informa, en el Prefacio, de que Krishnamurti escribía a lápiz, con mucha claridad y prácticamente sin tachaduras. Las anotaciones comienzan y terminan abruptamente, y el mismo Krishnamurti no podía decir qué lo impulsó a iniciarlas. Nunca antes había llevado un diario.
Este primer Diario de Krishnamurti es, además, como un manantial del cual brota toda la rica enseñanza de su autor: como una fuente natural rebosante de espontaneidad y frescor. Así podemos leer que cada vez hay algo nuevo, una nueva cualidad, un nuevo matiz, un nuevo perfume; que los árboles, las montañas, los ríos, las nubes, la luz del sol, los pájaros, las flores... todo es siempre nuevo. Cada día, la vida recomienza. El mundo renace.
dto.