Sankara : visión advaita de la realidad
Sankara : visión advaita de la realidad
- EAN: 9788498274028
- ISBN: 9788498274028
- Editorial: Dilema S.L.
- Año de la edición: 2018
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 140 X 200 mm.
- Páginas: 242
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Disponible 48/72 horas
Descripción
Sankara
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La revolución del silencio
En la contemplación silenciosa se produce una investigación vivencial en la misma conciencia que investiga. La acción de la sabiduría en la conciencia de quien contempla es una verdadera revolución: la revolución del silencio.
Así podría resumirse, en palabras de la misma autora, el contenido de este pequeño pero profundo libro.
La Dra. Martín despliega aquí los aromas y colores del silencio, el cual constituye la puerta, a la vez que el meollo mismo, de la vivencia no-dual. Toda práctica tradicional tiene ineludiblemente un aspecto encaminado a llevar al practicante hasta el silencio. Es en ese momento, en que se detiene la actividad incesante del pensamiento, donde reside la oportunidad de contemplar directamente lo que ES tal cual es y sin atributos: la Realidad en toda su pureza, libre de las distorsiones de la charla mental. Es ahí, también, donde se halla la posibilidad de realizar nuestra auténtica naturaleza, igualmente teñida y fragmentada por la mente pensante hasta recrear una imagen ilusoria de quienes somos. Es en el silencio, en fin, cuando tiempo y espacio desaparecen en una conciencia que mora por siempre en un eterno ahora y un infinito aquí.
Es bien cierto que ninguna expresión, concepción o imagen puede sustituir la experiencia. El valor de esta obra reside, por ello, en que no se limita sólo a describir las múltiples facetas del silencio sino que también encierra su profunda evocación. De este modo, el lector tiene la oportunidad de acercarse a la experimentación del silencio mismo simplemente dejándose llevar en la lectura atenta y reposada de estas líneas. Sin duda, el lector amante de la sabiduría encontrará en esta obra la inspiración y guía necesarias para profundizar en la conciencia de sí mismo.
CONSUELO MARTÍN es doctora en filosofía por la Universidad Complutense de Madrid.En la actualidad se la conoce como especialista en filosofía advaita (no-dual) de la India, campo en que la editorial Trotta ha publicado varios trabajos suyos.Como filósofa vocacional, ha dedicado su vida al camino de la realización humana, lo cual constituye la esencia de todas las tradiciones, por lo que se la considera experta en «filosofía perenne». Pero lo que más destaca de su quehacer filosófico es la dimensión práctica de sus enseñanzas, consecuencia de su vivencia de lucidez, la cual se plasma en la dirección de retiros y seminarios.La Dra. Martín es autora de más de una docena de libros, entre los que recordaremos: El silencio creador (1991), Meditaciones con el Astavakra Samhita (1996), La vida como inspiración (1997), Conciencia y realidad (1998) y Upanisad (2001). Es, además, directora de la revista Viveka, que se viene publicando sin interrupción desde el año 1977.Los interesados en suscribirse a la revista o recibir información sobre cursos, retiros y conferencias pueden dirigirse al apartado de correos 0268, 28400 Collado Villalba (Madrid).
La Dra. Martín es autora de múltiples obras sobre vedanta advaita y directora de la revista Viveka. Sin embargo, lo más destacado de su tarea divulgativa y magistral es la dimensión práctica de sus enseñanzas, consecuencia de su vivencia de lucidez, que se plasma en la dirección de retiros y seminarios.Fue durante uno de estos retiros cuando varias personas interesadas en descubrir la verdad de la existencia se reunieron para investigar sobre el silencio y su acción en la vida. El contenido de este libro, pequeño pero profundo, se ha realizado con parte del material de ese encuentro.Un quehacer creativo como el que se produce en estos encuentros desemboca en una vivencia verdadera y única, sencilla y operativa. Por ello, esta obra dejará huella en quien la lea con atención.
ESTA OBRA TAMBIÉN SE ENCUENTRA DISPONIBLE EN FORMATO AUDIO. POR FAVOR, CONTACTEN CON NOSOTROS EN CASO DE ESTAR INTERESADOS. GRACIAS.
dto.
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Reglas del Rajâ Yoga : la vida superior ; Los diez mandamientos de Manú
Para comprender las reglas que sirven de guía a los aspirantes a la más alta sabiduría, tal como se describen en este libro, deben...en primer término leerse todas ellas con la mente libre de todo prejuicio.. pensar, luego, con profundidad en lo leído...después fomentar los pensamientos altruistas inculcados en ellas, poniéndolos en práctica sin vacilación alguna...y finalmente, mostrar a los demás los beneficios que hay en seguir tales reglas, y ayudarlos y animarlos para que las practiquen en la vida.
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The upanishads
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Días de prisión
Esta edición ha sido posible gracias a la financiación de Prashant y, como siempre, gracias a las inestimables traducciones de José María Martín.
Días de Prisión es uno de los libros más importantes escritos por Sri Aurobindo. Bajo forma de relato, él mismo narra como transcurrió la vida en la prisión de Alipore durante el año que permaneció allí encerrado hasta el día del juicio en que fue absuelto y su inmediata decisión de partir a Pondicherry siguiendo un adesh divino (una orden divina). Sri Aurobindo iba entonces a involucrarse en otra revolución –una revolución espiritual– cuyo desafío no era ya solamente el destino de la India, sino el futuro de la tierra.
Cuando me aproximé a Él por primera vez, yo no estaba enteramente inmerso en el espíritu del bhakta, ni tampoco en el del jnani. Me acerqué a Él hace mucho tiempo, en Baroda, algunos años antes de que comenzase el Svadeshi, antes de que me hubiese introducido en la vida pública. En esta época, apenas tenía una fe viva en Él. Había en mí un agnóstico, unateo y un escéptico, y no estaba absolutamente seguro de que existiera un Dios en todo lo que existe. Yo no sentía Su presencia. Sin embargo algo me atraía hacia las verdades de los Vedas, de la Gita, de la religión hindú. Sentía que debía existir una verdad poderosa en alguna parte de este Yoga, y una verdad poderosa en esta religión basada en el vedanta. Así pues, cuandoabordé el Yoga y resolví practicarlo con el fin de comprobar si mi idea estaba en lo cierto, lo hice en este estado de ánimo y Le dirigí esta plegaria. «Si Tú existes, entonces conoces mi corazón. Tú sabes que yo no pido la mukti (liberación), no pido nada de lo que Te puedan pedir otros; pido solamente fuerza para elevar esta nación; pido solamente que se me conceda la gracia de vivir y de trabajar para este pueblo que amo, y ruego que se me permita consagrarle mi vida». Durante largo tiempo me esforcé por lograr larealización del Yoga y al menos en alguna medida la conseguí, pero no me quedé satisfecho en cuanto al plano en el que yo estaba más empeñado. Entonces, durante mi reclusión en la cárcel, en la soledad de mi celda imploré de nuevo al Señor. Dije: «Dame a conocer Tu adesh (mandato divino). No sé qué trabajo debo hacer ni cómo llevarlo a cabo. Hazme conocer Tu voluntad»2. Entonces, en la comunión del Yoga percibí dos mensajes.
El primero decía: «Te he dado una obra que cumplir, y es ayudar a que esta nación se eleve. Pronto llegará el momento en el que serás liberado, porque, esta vez, no es Mi voluntad que tú seas condenado, o que tengas quepasar el tiempo sufriendo por tu país, como tantos otros. Tú reclamabas un adesh; helo aquí: Ve a realizar mi obra; esto es lo que he oído para ti».
El segundo mensaje que recibí fue este: «Algo te ha sido mostrado en este año de reclusión, algo acerca de lo cual tenías tus dudas, y este algo es la verdad de la religión hindú. Es esta religión la que Yo he reavivado y que ahora ofrezco al mundo, y es ésta la que Yo he desarrollado y perfeccionado a través de los rishis, santos y avatares, y que ahora comienza a propagarse entre las naciones a fin de llevar a cabo mi obra. Estoy haciendo resurgir esta nación para que difunda mi palabra. Ésta es el sanatan dharma, laeterna religión de la que tú no tenías antes un conocimiento real, y que te he revelado ahora. El agnóstico y el escéptico en ti han recibido su respuesta, porque te he dado pruebas, dentro y fuera de ti, físicas y subjetivas, que te han convencido. Cuando te lances a la acción, habla a tu nación, recuérdalesiempre esta palabra: que si ella se yergue actualmente, es para el sanatan dharma, para el mundo y no para ella misma. Esta libertad que le doy es para el servicio del mundo
"Yo sabía, a lo largo de todo el proceso, lo que Dios significaba para mí, porque le oía una y otra vez, siempre atento a esta voz interior: «Te estoy guiando; así pues, no temas», me decía. «Conságrate al trabajo para el que te he traído a esta prisión y cuando salgas, ten presente esto: no tengas miedo jamás, ni dudes jamás. Acuérdate de que soy Yo quien está haciendo esto, no tú, ni ningún otro. Por lo tanto, cualesquiera que sean las nubes que puedan llegar, cualesquiera que sean los peligros y sufrimientos, cualesquiera dificultades, cualesquiera imposibilidades, no hay, de hecho, nada imposible ni difícil. Yo estoy presente en la nación y en su renacer, y Yo soy Vasudeva, Yo soy Narayana, y es Mi voluntad la que se ejecutará, no la de otros. Lo que Yo deseo hacer, ningún poder humano puede evitarlo».
Durante su encierro aprendió a conocer a fondo el alma de los indios y de la madre India y su particular misión en el mundo. A lo largo de su estancia en prisión, el contacto con los guardianes, indios o ingleses, prisioneros de todas clasessociales, intelectuales o delincuentes, jueces y abogados que iban cambiando durante todo el proceso, le iban enseñando como Dios estaba en todo. En prisión descubrió que el alma milenaria de los indios les permitía disfrutar del precioso legado de su libertad interior, donde el miedo no existía, incluso en medio de las dificultades más extremas, descubrió las risas y la atmósfera pacífica y risueña de personas que, condenadas a muerte, eran capaces de jugar, cantar y disfrutar de lecturas espirituales como el Gita, los Upanishads o los Puranas. Nos habla también largamente de las cualidades que debe tener el alma aria.
“Esta alegría espontánea, esta forma de sabiduría, son la marca del sattwa, y sólo ellos tienen la capacidad de iniciar el yoga, ya que no se dejan dominar por el sufrimiento y permanecen alegres y llenos de buen humor en todas las situaciones." "Pero el hindú, como tal, condenado a la soledad y sumergido en las circunstancias más penosas, se dirige irresistiblemente hacia Dios, arrastrado por la eterna atracción que le lleva hacia Él. Así fue para nosotros. ¿De dónde procedía esa ola que nos envolvía a todos? Nadie sabría decirlo. Algunos, que jamás habían invocado a Dios, se involucraron en una disciplina espiritual y, asentándose sobre ellos la gracia del Todo-Compasivo, se mantuvieron sumergidos en la beatitud. En tres o cuatro meses estos jóvenes realizaron lo que un yogui no logra tras largos años depráctica." "Las olas sáttwicas barrían el banco de los acusados y, salvo cuatro o cinco, todos nos sentíamos inundados de una gran alegría, una alegría tal que cualquiera que la haya saboreado no puede ya ni olvidarla ni compararla con ninguna. En verdad, la esperanza del país, la esperanza de su futuro, reposa sobre la plenitud de sus cualidades sáttwicas. La soltura con la que el espíritu de fraternidad y el amor de Dios se apoderan del corazón del hindú y se expresan en sus actos, y la habilidad con la cual alcanza él mismo el conocimiento de sí, no se encuentran en tal grado en ningún otro pueblo."
dto.
